
Jorge Giordano es Director de Selecciones Nacionales de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF). En esta entrevista con Johan Cruyff Institute, repasa su trayectoria deportiva y detalla los preparativos de cara a la Copa Mundial de la FIFA 2026
A lo largo de 40 años de carrera, Jorge Giordano fue jugador, entrenador y gestor deportivo en distintos equipos de fútbol. Ahora, como Director de Selecciones Nacionales de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), combina el aprendizaje de toda una vida para aportar estructura y visión estratégica a todas las selecciones nacionales de su país.
Jorge inició su carrera como futbolista y dio el salto a los banquillos tras su retirada. A lo largo de los años ha trabajado en numerosos clubes de Uruguay y del extranjero, combinando la dirección de primeros equipos con responsabilidades en la formación y el desarrollo de jóvenes talentos.
Esta entrevista con Johan Cruyff Institute se realizó en el marco de la presentación de “Del libro a la cancha: gestión y entrenamiento en el fútbol profesional”, una obra en la que Jorge condensa su experiencia en el deporte.
Jorge, a lo largo de tu carrera fuiste jugador, entrenador y hoy directivo de la AUF. ¿Qué aprendizajes te dejó cada etapa y cómo se conectan entre sí en tu puesto actual?
Haber recorrido todas las etapas —jugar, entrenar y ahora desempeñar un cargo de gestión— me dio mucha experiencia. Vivir el deporte desde dentro, en distintas funciones, es un privilegio y aporta muchas herramientas. Pero con eso no basta. Si los cargos de gestión deportiva no van acompañados de una formación que aporte conocimiento, no es suficiente.
«Si no tienes herramientas para gestionar y planificar, la experiencia por sí sola no alcanza. No sería adecuado que una persona sin formación gestionara una organización deportiva».
Evidentemente, mi trayectoria me aporta muchísima experiencia, pero es necesario complementarla con formación.
¿Cómo se prepara la selección de Uruguay para la Copa del Mundo?
Ahora mismo estamos enfocados en la próxima fecha FIFA, con el amistoso frente a Inglaterra en el estadio de Wembley y, posteriormente, un segundo partido aún por confirmar. Son encuentros interesantes, porque permiten saber con precisión en qué momento y en qué estado se encuentran los futbolistas.
Después de los amistosos, se ha decidido realizar la preparación en Uruguay, donde disputaremos los dos partidos de despedida antes del Mundial. El núcleo de la preparación del equipo se llevará a cabo en Uruguay. Eso nos da mucha confianza.
En Del libro a la cancha planteas un cruce entre teoría, metodología y práctica. ¿Qué idea del libro aplicas en tu trabajo en selecciones?
Hay muchísimas ideas del libro que aplico en mi trabajo actual.
«Mi cargo tiene tres roles fundamentales: la metodología, la infraestructura y el desarrollo de los recursos humanos»
En el libro hay capítulos dedicados a cada uno de esos ámbitos. El lector puede encontrar herramientas que considero relevantes para empezar a desarrollar su función.
Este libro es fruto de haberme formado y de haber reflexionado sobre la industria deportiva. Por eso incluye muchas consideraciones propias que creo que pueden ayudar en los procesos de formación.

Jorge Giordano, en una presentación con estudiantes y alumni de Johan Cruyff Institute en el marco de las charlas Sports Stories.
¿Qué te gustaría que se llevara un lector que trabaja en gestión o formación después de leer el libro?
Creo que es deber de todos los gestores tener la capacidad de organizar una estructura deportiva. También deben saber controlarla, evaluarla y llevarla a otro nivel. Por eso considero que la formación es tan importante para las personas que trabajan en la industria deportiva.
¿Qué habilidades debería desarrollar hoy alguien que quiere trabajar en la estructura del fútbol y no solo en el ámbito deportivo?
En primer lugar, debe definir con la organización el alcance de su cargo y entender muy bien qué espera la entidad de él. Es importante tener un diagnóstico preciso sobre lo que se espera de un profesional en un puesto determinado, porque esa será la referencia a partir de la cual se evaluará su éxito.
También es clave mantener el orden dentro de la organización y asegurarse de que las cosas estén bien hechas. Considero que siempre hay tiempo para hacer cosas extraordinarias, pero lo imprescindible es mantener la estructura y el funcionamiento adecuado.
«Formarse es fundamental. En Europa, la gestión deportiva ha crecido muchísimo y se han convertido en pioneros a nivel mundial en este ámbito».
En tu experiencia, ¿qué pesa más para crecer en gestión deportiva: la formación académica o la experiencia práctica?
Es una cuestión interesante, porque creo que ambas son relevantes. Una persona que no ha competido en el deporte puede gestionar perfectamente. Es cierto que le faltará la vivencia directa del deporte, que es una experiencia muy valiosa. Por eso es importante entender qué busca la organización en cada profesional.
En el caso de quienes no han sido deportistas, su aportación en el plano estrictamente deportivo puede ser más limitada, pero en el ámbito de la gestión pueden aportar muchísimo. El fútbol es un deporte, y la gestión es otro deporte. Por eso considero que la experiencia deportiva, por sí sola, no es suficiente.
«En mi caso, cuando empecé a estudiar, comencé a comprender qué hacía cada departamento de una organización, sus dinámicas y sus relaciones internas».
Sin formación, es muy difícil mantenerse en el mercado. Las demandas y exigencias del sector deportivo hoy en día son muy elevadas y resulta complicado afrontarlas sin una preparación adecuada.




