Alzando la voz ante la desigualdad de género y oportunidades en el fútbol de Zimbabue

enero 12, 2024

Alzando la voz ante la desigualdad de género y oportunidades en el fútbol de Zimbabue

Joyce Kapota, elegida miembro del Comité de Restructuración de la ZIFA (Asociación de Fútbol de Zimbabue), lleva más de una década luchando por cambiar estereotipos en un sistema machista, lastrado por supersticiones y rituales ancestrales que no permiten el progreso de la mujer en el fútbol por una cuestión de género

Joyce Kapota es una mujer acostumbrada a romper moldes, de esas personas convencidas de que, los grandes cambios, deben empezar por uno mismo. Siendo la única niña en una familia de cuatro hermanos, entró en el mundo del fútbol sin dudarlo cuando se le presentó la primera ocasión, aunque suene a contradicción en un país como Zimbabue donde las oportunidades para mujeres en un mundo probadamente machista, son más bien escasas.

Joyce trabajaba de relaciones públicas en un hotel de Harare, su ciudad natal. Sean Connor, entrenador irlandés del CAPS United FC, club de la Premier League de Zimbabue, vio en ella la capacidad y arrojo que el club estaba buscando para dirigir su departamento de comunicación. Era 2012 cuando se unió al equipo y, desde entonces, el mundo del fútbol ha sido su principal campo de batalla.

Con 36 años cumplidos, Joyce ha ido construyendo su carrera en el fútbol de Zimbabue, armándose de valor y herramientas para sacudir conciencias, lanzando preguntas incómodas en comités de dirección gobernados por hombres, abriendo puertas que llevaban mucho tiempo cerradas, y alzando la voz en el fútbol femenino como una de las gestoras deportivas más activas del país. Hoy dirige su propia consultoría, Amor’Sport; es miembro de la junta directiva de un club de la PSL femenina como responsable de marketing; vicepresidenta del jurado de los Premios Nacionales del Deporte de Zimbabue, y miembro del Comité de Cumplimiento de Licencias de Clubes de la CAF (Confederación Africana de Fútbol), por citar sólo alguno de sus cargos. Su formación académica es también impresionante: posee el título de entrenador de nivel 1 y entrenador de fútbol base de la FIFA; es graduada por la Universidad Nelson Mandela en el Programa Ejecutivo FIFA-CIES de Gestión Deportiva, y en 2023 añadió a su estelar currículum el Máster en Sport Business Online – especialización en Marketing Deportivo y Patrocinio de Johan Cruyff Institute. En eso también ha sido pionera, nuestra primera graduada de Zimbabue.

Envuelta en una gran bandera con los colores de su país y con una sonrisa resplandeciente de orgullo y emoción, recibió Joyce su diploma en la ceremonia de graduación el pasado 20 de octubre. “Esta titulación ha sido el punto culminante de mi carrera; me ha dotado de herramientas inimaginables para la gestión deportiva”, asegura. Era su primera vez en Europa, su primer viaje a Barcelona, la primera vez que veía con sus propios ojos la gestión en un club de fútbol europeo… Lo que se ha llevado de vuelta a Zimbabue va mucho más allá de su titulación, ha sido una experiencia que ha superado todas sus expectativas.

Con Joyce hablamos de su entrada en el fútbol, de su inquietud por mejorar las cosas, de todo aquello que quiere cambiar tomando la iniciativa. Es innegable que el fútbol femenino está sabiendo aprovechar las oportunidades de exposición para reivindicar su valor, no ya como deporte, sino como modelo de inclusión de mujeres deportistas que acaparan la atención de un público cada vez más heterogéneo. Pero también es cierto que la grandeza del fútbol femenino es como un prisma que deja entrar menos luz dependiendo del país desde el que se mire. Zimbabue es uno de ellos.

Alzando la voz ante la desigualdad de género y oportunidades en el fútbol de Zimbabue

Joyce se convirtió en 2023 en la primera graduada de Johan Cruyff Institute de Zimbabue.

En más de una década trabajando en el mundo del fútbol en Zimbabue, has tenido que derribar muchas barreras. ¿Cuáles han sido y siguen siendo las más complicadas?

El mayor reto en el deporte zimbabuense, especialmente en el fútbol, es simplemente ser mujer en una industria dominada por hombres. Trabajé para un club de fútbol de primera división y había ciertas áreas y rituales del club en los que no podía participar por el simple hecho de ser mujer. Eso dificultó mi trabajo porque tenía muchas limitaciones que afectaban mi gestión. Las creencias y los estereotipos de que las mujeres interfieren o desestabilizan el espíritu y el ímpetu del equipo durante un partido deben ser seriamente desmentidos en el fútbol zimbabuense.

¿A qué creencias te refieres?

No encontrarás a muchas mujeres trabajando en el fútbol masculino debido a lo que llaman “rituales del fútbol africano” o “juju”, que excluye a las mujeres de participar en muchas tradiciones de los clubes de fútbol. Tanto a mí como a otras mujeres que trabajan en equipos masculinos se nos prohíbe pisar el césped, subir al autobús del equipo, tocar las equipaciones, pisar los vestuarios, incluso fuera de los días de partido. Pregunté el por qué se nos excluye y me informaron de que es por nuestra sangre menstrual, que se considera sucia y que dificulta los “poderes juju”. Dicen que no quieren tener que preguntar constantemente si una mujer está menstruando o no, así que lo más fácil es ponerles una prohibición permanente de tocar o acercarse a los objetos del equipo o participar en las tradiciones del equipo, especialmente el día del partido. No te imaginas cómo limita eso tus movimientos, tu libertad y tu creatividad.

“Trabajando en el fútbol masculino se me prohibía pisar el césped, subir al autobús del equipo, tocar las equipaciones, pisar los vestuarios, incluso fuera de los días de partido, debido a los rituales del fútbol africano o ‘juju'”

Por eso creo que debe haber una educación continua en el fútbol para romper los estereotipos y los sistemas de creencias que bloquean el progreso de las mujeres. Esto incluye la participación de las mujeres en los altos cargos de poder donde se toman las decisiones y la necesidad de una educación continua en nuestras comunidades africanas para romper creencias tradicionales perjudiciales.

¿Qué hiciste para no tirar simplemente la toalla?

Me sobrepuse fijándome en mujeres poderosas del deporte que superaron retos y tuvieron que superarse en muchas situaciones, como Serena Williams, Misty Copeland y Fatma Samoura, entre otras. Cuando buscamos inspiración tendemos a fijarnos en alguien que se parece a nosotros. Ha habido muchas mujeres de color que han luchado y nos han abierto el camino. Espero poder inspirar a la próxima generación de chicas jóvenes que quieran aventurarse en el deporte, que puedan ver mi lucha y encontrar la fuerza para seguir adelante. No es un espacio fácil de ocupar, es un sector en el que tienes que demostrar constantemente tu valía y tus conocimientos.

He sido administradora en uno de los principales clubes de fútbol de Zimbabue y recientemente he sido nombrada miembro de un Comité Nacional para reestructurar el fútbol. También quiero utilizar mis conocimientos en gestión deportiva para garantizar la introducción de diversos códigos deportivos en las comunidades. Espero que mi presencia en el deporte sirva para que otras mujeres sepan que también pueden triunfar en sectores tradicionalmente considerados masculinos. A mis treinta y tantos años, soltera y sin hijos, es algo que no está bien visto en mi comunidad africana, pero espero poder inspirar a las chicas jóvenes para que ellas también se lancen a territorios inexplorados. Es triste que muchas aspiren a casarse y a contraer matrimonios precoces sin desarrollarse ni fijarse metas profesionales.

¿Cuándo te diste cuenta de que querías dedicarte profesionalmente a la industria del deporte?

Trabajaba en la recepción de un hotel y un entrenador irlandés llamado Sean Connor me pidió que me uniera al equipo CAPS United FC, estaban contratando personal. Me pidió que enviara mi currículum al equipo, ya que necesitaban un director de comunicación. Así es como me uní al club en 2012 y he estado en el fútbol desde entonces.

No tenía ninguna cualificación deportiva y decidí entender los aspectos técnicos y administrativos del fútbol. Empecé con mis cursos de entrenador de nivel 1 y de entrenador de fútbol base de la FIFA. Después me matriculé en la Universidad Nelson Mandela en el Programa Ejecutivo FIFA-CIES de Gestión Deportiva y para especializarme, me matriculé en el Máster en Sport Business Online – especialización en Marketing Deportivo y Patrocinio de Johan Cruyff Institute. Esta titulación ha sido el punto culminante de mi carrera, ya que me ha proporcionado herramientas inimaginables para la gestión deportiva.

“El Máster en Sport Business de Johan Cruyff Institute ha sido el punto culminante de mi carrera, ya que me ha proporcionado herramientas inimaginables para la gestión deportiva”

Son pocas las mujeres que ejercen un poder real en el deporte, la mayoría de los cargos tienden a ser ceremoniales. Ahora que el mundo aboga por la diversidad y la igualdad, se están creando puestos para satisfacer los requisitos del sistema de cuotas, sin ningún compromiso con la igualdad real. No obstante, somos prudentemente optimistas.

El último Mundial FIFA de Fútbol Femenino celebrado en Australia y Nueva Zelanda volvió a romper todos los récords. ¿Cómo se ve este crecimiento desde Zimbabue?

Fue emocionante ver todas esas cifras y los cambios, el fútbol femenino está avanzando en la dirección correcta, en realidad a pasos agigantados. Pero a nivel local venimos de una suspensión de la FIFA y nuestro fútbol femenino está empezando a ver la luz. Nuestra liga femenina no tiene patrocinadores y a los equipos les resulta muy difícil jugar temporadas completas. Muchos equipos han abandonado a mitad de temporada y se han vuelto disfuncionales. Ver estas cifras en el Mundial nos da esperanzas de que algún día la suerte cambie a mejor. El mundo está luchando por la igualdad y esperamos que el fútbol femenino acabe recibiendo financiación y apoyo tanto del gobierno como de otras partes interesadas.

“Nuestra liga femenina no tiene patrocinadores y a los equipos les resulta muy difícil jugar temporadas completas. Como una de las principales gestoras del fútbol en Zimbabue, siento que necesito emplear mis habilidades en elevar la marca del fútbol femenino”

Desde 2020 eres directora de marketing y miembro de la junta directiva en un club femenino. ¿Qué te has encontrado?

Por mi experiencia en el fútbol masculino desde 2012 siempre me pregunté por qué el fútbol femenino no estaba tan desarrollado en Zimbabue o al mismo nivel que el masculino. Cuando asistí a la reunión inaugural de la Junta, me quedé asombrada por las cuestiones sobre las que pregunté y que yo sabía que una jugadora debía tener: un salario mensual, la comida del día del partido y el subsidio por jugar, por ejemplo. Me sorprendió saber que en el fútbol femenino todos esos privilegios eran un lujo y algo inaudito. Al preguntar por los derechos de televisión y por los estadios, me informaron de que los partidos de la PSL femenina se jugaban en campos de fútbol escolares y que no había estadios ni derechos de retransmisión. En muchos países desarrollados, el terreno de juego se ha nivelado, pero en Zimbabue las mujeres no reciben el mismo honor y los mismos privilegios que los hombres dentro y fuera del campo de juego.

“En mi primera reunión como miembro de la junta directiva de un club de futbol femenino me informaron que los partidos de la PSL femenina en Zimbabue se jugaban en campos de fútbol escolares y que no había estadios ni derechos de retransmisión”

Como una de las principales gestoras del fútbol en Zimbabue, siento que necesito emplear mis habilidades en elevar la marca del fútbol femenino. La mayoría de los casos que estudié en mis módulos del máster eran casos reales del fútbol femenino en todo el mundo, y siento que tengo el deber y la responsabilidad de aplicar lo mismo a mi país. El fútbol femenino es igual de competitivo, pero debido a la falta de recursos, estrategia y competencia, se queda atrás. Varias empresas patrocinadoras han expresado la voluntad de asociarse con el fútbol femenino, pero como no se comercializa bien, no hay información ni instalaciones disponibles, a menudo no saben a quién ni cómo dirigirse. Espero que con mi trabajo podamos empezar a documentar nuestra historia, que mis esfuerzos generen un efecto dominó que dé lugar a más proyectos y visibilidad a las mujeres en el fútbol y, potencialmente, a patrocinadores del deporte femenino.

¿Por dónde hay que empezar a revertir esta situación y que el fútbol pueda crecer desde la base?

La situación del fútbol femenino en Zimbabue es estructural desde la base hasta la élite. La mala gobernanza empresarial, la falta de procesos y de responsabilidad son nuestros principales retos. A nuestros vecinos sudafricanos les va muy bien en el fútbol femenino, y el secreto de su éxito es una estrategia intencionada para el desarrollo del fútbol femenino, algo de lo que carecemos aquí. Tenemos que empezar a mantener debates incómodos sobre este tema. Mi proyecto de final de máster versaba sobre cómo dar a conocer el fútbol femenino de Zimbabue, y descubrí que, entre otros problemas, carecemos de presencia digital. Necesitamos comercializar nuestra marca y a nuestras jugadoras en internet para que tengan reconocimiento y oportunidades en ligas extranjeras. Necesitamos un liderazgo competente y responsable que entienda los estilos modernos de gestión del fútbol.

“La situación del fútbol femenino en Zimbabue es estructural desde la base hasta la élite. La mala gobernanza empresarial, la falta de procesos y de responsabilidad son nuestros principales retos; necesitamos un liderazgo competente y responsable que entienda los estilos modernos de gestión del fútbol”

El deporte está plagado de algunos problemas fundamentales, el principal de los cuales, en mi opinión, es la desigualdad de género. En Zimbabue, por ejemplo, la selección nacional femenina se desenvuelve mucho mejor que la masculina, ganando sistemáticamente sus partidos; sin embargo, el equipo femenino no recibe prácticamente ninguna financiación ni apoyo.

El deporte debería estar a la vanguardia del fomento de la inclusión y la igualdad, ser una plataforma para transformar las mentalidades de todo el mundo, que ven a las mujeres de manera inferior. Gracias a su enorme repercusión y a su influencia transversal, el deporte debería fomentar la igualdad y dar a los sectores marginados de la sociedad la oportunidad de superar las limitaciones impuestas por las normas sociales. De los 72 entrenadores de fútbol con licencia de élite A de la CAF en Zimbabue, sólo una es mujer.

La FIFA distribuye dinero a las federaciones, pero éstas no están obligadas a destinarlo a los fines previstos. Ese dinero no va, en la mayoría de los casos, al fútbol femenino, ¿verdad?

Así es. Un ejemplo reciente es el de la selección femenina nigeriana, las Super Falcons, quienes protagonizaron una sentada en el último Mundial femenino y la FIFA y FIFPRO tuvieron que intervenir y abonar sus dietas directamente en las cuentas de las jugadoras. Se trata de un hecho inédito en la FIFA, que debería avergonzar a la Federación Nigeriana de Fútbol.  Las Super Falcons son el equipo femenino internacional más laureado de África, campeonas de la Copa Africana de Naciones Femenina (WAFCON) en nueve ocasiones, todo un récord, y clasificadas para las nueve ediciones del Mundial de Fútbol Femenino. Imagínate todo lo que podrían conseguir si tuvieran las condiciones y el apoyo que merecen.

Por desgracia, no se trata de un hecho inusual en el fútbol africano, y constituye un mal ejemplo incluso para atraer patrocinadores. La mala gestión, la mala gobernanza y la falta de responsabilidad asoman a menudo su fea cabeza en nuestro fútbol, con repercusiones negativas dentro y fuera del campo. Tenemos grupos de WhatsApp de Mujeres en el Fútbol en los que se protesta a menudo por cómo el dinero destinado al desarrollo del fútbol femenino se desvía a menudo hacia las deudas de la Federación y la compra de vehículos caros para los ejecutivos, y parece que esto ocurre en muchas federaciones de fútbol africanas. Muchos estarán de acuerdo en que hay que empezar a tomarse en serio el fútbol femenino.

En 2010 se celebró en Sudáfrica el Mundial de Fútbol masculino. El país presentará su candidatura para ser sede del Mundial de Fútbol Femenino en 2027 junto con Brasil, México y una candidatura conjunta de Bélgica, Países Bajos y Alemania. ¿Qué legado dejó el Mundial en 2010 y qué significaría para el fútbol femenino volver a ser anfitrión?

Recuerdo que en 2010 dejé mi trabajo en un hotel de Zimbabue y me fui a Sudáfrica, porque todo el mundo quería estar cerca de la acción. Fue una experiencia extraordinaria: todo cambió con el Mundial, incluidos los menús de los restaurantes y la señalización de las calles. Fue una experiencia emocionante en los estadios y en las calles de Sudáfrica. El desarrollo de las infraestructuras que trajo consigo el Mundial y el impulso del turismo fue asombroso. Sudáfrica es nuestro vecino y tiene un impacto directo en nuestro país. El auge del turismo en Sudáfrica provocó un aumento del turismo también en Zimbabue, especialmente en las cataratas Victoria y en los lugares más cercanos a la frontera entre Zimbabue y Sudáfrica.

En 2018, cuando viajé a Sudáfrica para cursar mis estudios FIFA-CIES, conocí de primera mano los grandes avances en infraestructuras y las enormes instalaciones de los estadios. Durante nuestro módulo de eventos, visitamos el estadio Nelson Mandela Bay y me quedé impresionada. En 2020, los estadios de Zimbabue fueron vetados por la CAF al no pasar la calificación, y tampoco tenemos ningún estadio con suites ejecutivas. En Sudáfrica, las instalaciones de los estadios son de lo más moderno, y pude experimentar los lujos de una suite VIP y otras comodidades que no sabía que pudiera tener un estadio. ¡Los palcos VIP en el estadio superaban lo que había visto en los hoteles de cinco estrellas en los que había trabajado en Zimbabue!

En mi opinión, sería bueno que Sudáfrica organizara el mundial femenino ya que dispone de las instalaciones; de hecho, la mayoría se han convertido en elefantes blancos debido a la escasez de eventos.  Además, la federación y el gobierno sudafricanos han invertido en su fútbol femenino y practican un fútbol apasionante, unido a una imagen de marca excelente.

Zimbabue es un país con poder masculino, pero por primera vez, todos los principales organismos deportivos están dirigidos por mujeres. ¿A qué atribuye este cambio y cómo ve el futuro?

En los últimos años ha habido voces que han reclamado la igualdad, y se han dado pasos para empoderar a las líderes femeninas. También tenemos algunas líderes deportivas a las que admiramos y que nos han allanado el camino. Es una forma de que los locales atiendan al llamamiento internacional de dar una oportunidad a todo el mundo y no discriminar en función del sexo. En este sentido, muchas organizaciones internacionales han trabajado mucho, especialmente las Naciones Unidas. El mundo se ha convertido en una aldea global gracias a la rápida digitalización y a los talleres en curso que desmienten muchas creencias, y es emocionante que Zimbabue avance hacia esos objetivos. Es positivo que la mentalidad esté cambiando poco a poco en términos de inclusión de género.

Alzando la voz ante la desigualdad de género y oportunidades en el fútbol de Zimbabue

Joyce es fundadora de Amor’Sport, una organización multideportiva para el desarrollo comunitario.

Tú fundaste y diriges la consultora Amor’Sport. Cuénteme más sobre ella. ¿Cuál es su misión y sus proyectos actuales y futuros?

Somos una organización multideportiva que aprovecha el poder del deporte para el desarrollo comunitario. Después de haber trabajado en el deporte durante los últimos 11 años, he visto todas las oportunidades que hay y dónde nos quedamos atrás como país en cuanto a profesionalizar nuestro deporte y abrir vías para que las mujeres actúen en el mismo escenario que los hombres. Además de intentar abordar las enormes disparidades entre mujeres y hombres en el deporte y en la sociedad en general.

Mis experiencias me abrieron los ojos a las cuestiones que deben abordarse en nuestro deporte y a la idea de crear un vehículo que contribuya a la profesionalización de nuestro fútbol. Como mujer que ha estado expuesta a esta industria, había muchas cuestiones que me parecía necesario abordar, como por ejemplo la protección. Carecemos de una estructura y una política de salvaguardia, y diferentes grupos son vulnerables a los abusos, especialmente las mujeres y los niños en las academias repartidas por todo el país.

“Hay que dar a la gente la oportunidad de perseguir sus sueños independientemente de su sexo; los ideales de Amor’Sport forman parte de lo que soy y de mis creencias personales”

Quería crear una plataforma de espacios seguros donde los grupos vulnerables pudieran buscar ayuda, consejo y ser escuchados. Nuestra tarea actual es más de defensa y hemos creado un espacio para celebrar los logros de las mujeres y amplificar sus voces. Espero que mi trabajo siga proporcionando un lenguaje a las mujeres para que se muestren como ellas mismas. La cuestión de género en el deporte no sólo necesita el apoyo de las mujeres, sino también el de los hombres, que desconocen en gran medida nuestras historias. Hay que dar a la gente la oportunidad de perseguir sus sueños independientemente de su sexo. Los ideales de Amor’Sport forman parte de lo que soy y de mis creencias personales.

¿Cómo conociste Johan Cruyff Institute y por qué decidiste hacer el máster con nosotros?

Siempre me había fascinado la leyenda de Johan Cruyff, su filosofía, su estilo de liderazgo como jugador y como entrenador. Imagínate cómo influyó en una chica de Zimbabue para que quisiera estudiar en su instituto y viajar hasta Europa.

“En el mundo de la gestión del fútbol, importa el peso que tiene una institución y qué mejor que Johan Cruyff Institute. Estoy muy agradecida de formar parte del legado académico de Johan Cruyff”

Me matriculé en el programa porque es de alto nivel y por el nombre de antiguos estudiantes. Los conocimientos que recibí en el programa estaban en consonancia con mis objetivos profesionales, me han ayudado a consolidar mi experiencia profesional y mis cualificaciones, con un importante valor añadido. En el mundo de la gestión del fútbol, importa el peso que tiene una institución y qué mejor que Johan Cruyff Institute. Estoy muy agradecida de formar parte del legado académico de Johan Cruyff.

¿Cómo describirías tu experiencia y qué papel ha desempeñado el máster en tu crecimiento personal y como profesional de la gestión deportiva?

Los módulos pusieron a prueba mi capacidad de pensamiento y me abrieron los ojos sobre cómo se gestiona el deporte a escala internacional. Cuando empecé, estaba muy deprimida, acababa de perder a mi padre a causa del Covid 19. Él era mi mejor amigo y mi fuerza y no lo llevaba bien sin él. Doy las gracias a Lukas Dorda, que me empujó y fue paciente conmigo, aunque no se diera cuenta de por lo que estaba pasando. Mis estudios me sacaron de la depresión.

“Quiero cambiar la mentalidad de las comunidades africanas respecto a la participación de las mujeres en el deporte y también la forma en que las familias pueden aceptarlo como una carrera viable”

El máster amplió mis horizontes e indujo un pensamiento crítico en torno a diversas cuestiones obtenidas en el ámbito del deporte. Ahora aprecio y comprendo mejor las competencias clave necesarias para una gestión eficaz del deporte. Además, ha afianzado mis conocimientos y experiencia en marketing deportivo y patrocinio. Ahora tengo una visión global de cómo se gestiona el deporte a escala internacional y de forma rentable. La exposición que he adquirido ha dado forma a mis ideas sobre las áreas que necesitan desarrollo. Quiero cambiar la mentalidad de las comunidades africanas respecto a la participación de las mujeres en el deporte y también la forma en que las familias pueden aceptarlo como una carrera viable.

Alzando la voz ante la desigualdad de género y oportunidades en el fútbol de Zimbabue

Joyce vivió una experiencia “transformadora” en su visita a Barcelona en motivo de su graduación, al poder ver con sus ojos todo lo que había estudiado en el máster.

Decidiste venir a Barcelona para tu graduación y creo que nunca olvidarás esa experiencia, ¿verdad?

¡Dejé mi corazón en Barcelona! La experiencia fue transformadora, ya que pude ver y vivir Europa por primera vez. También pude visitar el Estadio Olímpico y ver un partido de la EUFA, un partido entre el FC Barcelona y el Shakhtar Donetsk. También fui al Barca Immersive Tour y esas experiencias son preciosas, como oro para una entusiasta del fútbol como yo. Pude ver Barcelona por primera vez gracias a Johan Cruyff, algo que normalmente nunca habría tenido la oportunidad de hacer. La experiencia de viajar a España, contemplar el rico patrimonio, las infraestructuras y los recuerdos que llevaré conmigo toda la vida fueron una bendición. Ser la primera zimbabuense en graduarse con un máster de Johan Cruyff Institute y llevar mi bandera nacional a la graduación, será para siempre mi momento de mayor orgullo.

“Quiero encontrar la manera de utilizar los conocimientos adquiridos para cambiar e influir en mi economía local; la educación es muy importante y ahora veo oportunidades y diversas formas de resolver las cosas”

Al venir a Barcelona, quería experimentar todo lo que había estudiado en mis módulos y visto en YouTube, ya que hay grandes diferencias entre nuestro fútbol y el de Europa. Pronto descubrí que llevamos décadas de retraso y dos mundos de diferencia, ya que ellos han conseguido convertirlo en una industria multimillonaria y lo han entrelazado con las industrias de servicios. Conocemos estos hechos desde hace años, pero vivirlos en primera persona es otra dimensión. La experiencia del día del partido, la infraestructura, el marketing, el merchandising, el servicio al aficionado, las oportunidades de fan engagement, todo… Me dejó con la boca abierta.

¿Qué planes tienes para el futuro?

Quiero encontrar la manera de utilizar los conocimientos adquiridos para cambiar e influir en mi economía local. La educación es muy importante y ahora veo oportunidades y diversas formas de resolver las cosas. Me gustaría dirigir el deporte al más alto nivel, influyendo en la política y la estrategia a escala continental y regional. Sin embargo, mi deseo es trabajar para organizaciones más grandes, como la FIFA, la CAF, la COSAFA y la ONU. Quiero que la marca Amor’Sport crezca, especialmente en las comunidades locales, para que pueda liderar la lucha contra tantas otras normas y estereotipos sociales que impiden que las mujeres tengan oportunidades.

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