
Laura Moreno, conocida como LaurixGames en el mundo de los esports, nos desvela durante las jornadas Football Industry Insights Seminar Series de Johan Cruyff Institute cómo ha cambiado su vida como jugadora profesional FIFA
Su vida había transitado por el anonimato hasta los 30 años. Laura Moreno ocupaba sus días entre su trabajo a tiempo parcial en el ayuntamiento de Fuengirola y su escondite preferido, una habitación ocupada en sus tres cuartas partes por estanterías repletas de personajes del mundo de la ficción, gadgets, mandos de videoconsolas, una cómoda silla gaming, y un escritorio despejado para su pantalla de ordenador. Ahora, con 36 años, mantiene sus dos actividades, pero ni su escondite es tan privado ni su afición a los videojuegos una cuestión puramente de ocio. LaurixGames se convirtió en 2019 en la primera jugadora profesional FIFA de España y la segunda en todo el mundo, después de la inglesa Lisa Manley.

Laura entrena tres horas diarias, de miércoles a domingo.
Las dos horas al día que solía reservar para los videojuegos no le darían ahora ni para preparar su siguiente partido. Fue una inesperada llamada de Mario Fernández, CEO del club DUX Gaming, lo que le dio la oportunidad de ‘pasar de pantalla’ y entrar de lleno en el mundo de los esports a nivel profesional. LaurixGame dedica ahora su otra media jornada a los esports y tiene actualmente más de 74.000 suscriptores en sus canales de YouTube (46.100) y Twitch (28.270), 11.000 seguidores en Twitter y más de 6.000 en Instagram, las redes sociales en las que comparte sus contenidos.
Le debe su afición al fútbol a su madre y su alias es un guiño a su abuelo, quien siempre se dirige a ella con el cariñoso apodo de Lauri. Es fan confesa del FC Barcelona y el Málaga, y ferviente admiradora de Messi, al que entiende y seguirá apoyando en su nueva etapa en el PSG. Son cosas de la profesión. Su otro ídolo, Jaime Álvarez, el gran Gravensen para los gamers, es ahora su compañero de equipo en DUX, defendiendo los colores del Real Zaragoza FC. Quién se lo iba a decir.
Laura iniciará su quinta temporada en la eLaLiga Santander con más respaldo, más experiencia y muchos más seguidores de los que inició su andadura en los esports, perfeccionando su técnica y su estrategia con el equipo de profesionales que tiene a su alrededor y cuidando su forma física y mental con la ayuda de Simba, su perro, que le acompaña siempre en sus desconexiones. Los ojos no encuentran descanso en una pantalla de ordenador ni las piernas en una silla gaming por muy pro que sea. Los paseos en plena naturaleza le ayudan a contrarrestar horas y horas a los mandos de la Play y despejan su mente. Ahí vuelve a ser la Laura tranquila, calmada, introvertida y libre de los nervios de la competición.

Momentos de desconexión y paseos junto a su perro, Simba.
Así nos atendió al finalizar su charla en las jornadas Football Industry Insights Seminar Series, a las que acudió acompañada de Carlos Arranz, responsable comercial y de marketing del Real Zaragoza FC.
¿Cómo empezó tu idilio con los esports?
Me gusta mucho el fútbol real, en casa siempre se ha visto, yo he jugado a fútbol, y en el FIFA se juntan mis dos hobbies: el fútbol y los videojuegos. En el FIFA 12 descubrí un modo de juego que era ‘Ultimate Team’, que va muy ligado al fútbol real y, a partir de ahí, empecé a compartir, a hacer vídeos en YouTube y después a hacer directos en la plataforma Twitch, donde Mario Fernández, CEO de DUX Gaming, se puso en contacto conmigo y me ofreció un contrato para ser la primera jugadora profesional de FIFA en España. ¡No lo pude rechazar!
«Cuando Mario Fernández se puso en contacto conmigo y me ofreció un contrato para ser la primera jugadora profesional de FIFA en España ¡no lo pude rechazar!»
¿Llegaste a pensar que podías convertirte en jugadora profesional?
No. Yo soy muy gamer y me gusta jugar a todo tipo de videojuegos. Al principio, compartía cualquier tipo de juego, desde el Spiderman al World of War, daba igual. Me di cuenta que, al compartir FIFA, los espectadores subían. Y cuanto más subía FIFA, más subían los espectadores, 200, 300, 1.000… y le dije a mi hermana ‘creo que compartiendo FIFA, igual puedo conseguir algo. Quizás no dedicarme a ello al cien por cien, pero sí conseguir algo’. Y así ha sido. Llamaba más la atención al ser una mujer jugando porque no había.

Laura, junto a los miembros de su equipo en la presentación de la eLaLiga Santander 2020-21.
¿Es una Laura diferente la que habla conmigo de la que podemos ver por Twitch?
Yo creo que soy muy natural. Como digo, me ducho y salgo a cámara, soy muy natural. Es verdad que soy muy introvertida, me da mucha vergüenza, pero creo que desde que empecé a compartir en casa y a hablar con la gente a través del chat, sigo siendo la misma con todo el cariño que me dan.
«Ahora vivo más de noche; juego muchísimas horas de noche, sobre todo los fines de semana, cuando tenemos 30 partidos, y le echo muchísimas horas»
¿Cómo ha cambiado tu vida desde que eres profesional?
Ahora vivo más de noche; juego muchísimas horas de noche, sobre todo los fines de semana, cuando tenemos 30 partidos, y le echo muchísimas horas. Antes jugaba por hobby, ahora es más una obligación. Tienes un contrato, tienes que mejorar y demostrar unos números.
¿Con qué equipo cuentas a tu alrededor para desarrollar tu carrera en los esports?
Yo empecé a jugar sola y desde que firmé por DUX Gaming, tengo a mi alrededor a Carlos, que es el entrenador; a Javi, el analista, el que te va analizando los partidos, cuando pierdes, cuando ganas, lo que has hecho bien o mal; también tienes el psicólogo, el entrenador personal… Durante la pandemia, nos poníamos frente a la cámara para hacer ejercicio, no nos librábamos ni en la pandemia de hacer ejercicio porque al final pasas muchísimas horas delante de la pantalla o de la Play y también tienes que activarte.
Cuéntanos tu rutina de trabajo
Con Javi es con quien yo entreno, pero como tengo un trabajo aparte, lo compagino muy bien, me da libertad absoluta. Yo entreno unas tres horas diarias; no es el mismo caso que Jaime, que juega a un nivel más alto, o que King, que entrenan de seis a ocho horas. Yo entreno tres horas diarias, de miércoles a domingo.
¿Crees que en un sector como los esports, que va creciendo muy rápido, pero está todavía en fase de desarrollo, los practicantes van por delante de los gestores de la propia industria?
Hay muchísima gente que comparte en Twitch, que hace vídeos y directos, y cada vez van saliendo más y quieren ser profesionales. Te ven jugando y creen que puedes vivir de ello. Hay muchísimos más jugadores que clubs, y jugadores muy buenos que no tienen la oportunidad de estar en un club. Eso es así.
¿Qué cualidades debe tener un jugador para llegar a ser profesional?
Depende del club, de lo que busque. Si te fijas en DUX, los jugadores que tiene son muy diferentes. Uno es más técnico, por ejemplo, Jaime es muy mental. Hubo un momento en que LaLiga nos ponía una pulsera para medir las pulsaciones y Jaime parecía que estaba literalmente muerto, mientras que al rival se le disparaba. Buscan jugadores de todo tipo.
El fútbol femenino va ganando cada vez más reconocimiento y atención por parte de los medios, pero las desigualdades son todavía muy evidentes entre hombres y mujeres a nivel profesional. ¿Cómo está la situación en los esports?
En 2019 fui la primera mujer en España que firmó un contrato profesional y la segunda del mundo. Imagínate si vamos con retraso. Queda un camino enorme por recorrer, vamos en buena dirección, pero hay muy pocas mujeres a día de hoy desde que empecé yo. En estos dos años sí me siento orgullosa porque he abierto puertas, he abierto camino y creo que hay cuarto mujeres en clubs y unas doce compartiendo. Pero los hombres nos ganan por goleada.
«En 2019 fui la primera mujer en España que firmó un contrato profesional y la segunda del mundo. Imagínate si vamos con retraso. Vamos en buena dirección, pero los hombres nos ganan por goleada»
¿Torneos desde casa o eventos en directo? ¿Con qué te quedas?
Presenciales, totalmente. Los he vivido los dos, porque durante la pandemia tuvimos que hacer virtuales. Antes de la pandemia fui a uno presencial en Madrid y es mágico. Eso de estar allí con la gente, conocer a los jugadores de otros clubs, tienes a tu rival cara a cara, las cámaras… Me quedo con el presencial cien por cien.
¿Lo mejor y lo peor de ser profesional de los esports?
Para mí, lo mejor es compartir con los demás, las buenas palabras que tienen para mí, seguir aprendiendo, poder entrenar, poder estar dentro de un club porque hay muchos que no pueden. Lo peor que llevo es jugar y tener esa presión de estar representando a un club y qué pueden pensar si pierdo.
¿En qué quieres ser un ejemplo para tus seguidores?
Cuando hago directos, me lo dice mucha gente, me tomo muy bien la derrota, soy muy honesta cuando el rival es superior a mí, no pongo excusas. Es verdad que el juego no es perfecto, pero si le echas todas las culpas al juego, algo falla. Al principio me enfadaba muchísimo, pero he entendido, también a través de Carlos y Javi, que estando tranquila al final remontas partidos y enfadándote no consigues ganar, remontar ni nada, simplemente, frustrarte cada vez más.
«Estoy muy orgullosa de haber abierto camino para otras mujeres que se han podido dedicar y han fichado para otros clubs; yo ya estoy contenta con eso»
¿Cuáles son tus aspiraciones?
Ya estoy muy orgullosa de haber abierto camino para otras mujeres que se han podido dedicar, han fichado para otros clubs y que me escriban y me digan ‘eres un ejemplo y me has dado fuerza para ponerme delante de una cámara, que no me atrevía, y compartirlo con los demás’. Yo ya estoy contenta con eso y seguiré haciendo mis directos, seguiré compitiendo y subiendo mis vídeos a YouTube.




