Juan Silva Cerón: “Es el momento de una generación que lidere el cambio en el fútbol uruguayo”

julio 23, 2021

Juan Silva Cerón: “Es el momento de una generación que lidere el cambio en el fútbol uruguayo”

Juan Silva Cerón, ex futbolista uruguayo y abogado docente en el Diplomado de Derecho Deportivo Semipresencial de Johan Cruyff Institute en Montevideo, formó parte del mayor movimiento de jugadores de fútbol en favor de sus derechos y ahora ve con optimismo «el momento de una generación que lidere el cambio en el fútbol uruguayo»

Juan Silva Cerón formó parte del movimiento de futbolistas de su país en defensa de sus derechos y ve ahora con satisfacción una mayor concienciación entre el colectivo de jugadores por tener una identidad propia y ser ejemplo para los que suben. El ex futbolista uruguayo y abogado docente en el Diplomado de Derecho Deportivo Semipresencial de Johan Cruyff Institute en Montevideo, recuerda que «los jugadores de la selección nacional marcaron un camino a partir del año 2010 con el Mundial de Sudáfrica, y hacia 2016 hubo un movimiento muy fuerte de futbolistas en Uruguay que empezaron a profesionalizarse desde muchos ámbitos. Los jugadores empezaron a pensar en sus derechos y a entender que con el fútbol no había suficiente. Es el momento de una generación que lidere el cambio en el fútbol uruguayo».

A él no tuvieron que inculcarle nada, tenía el ejemplo en casa y el estadio del River, a la vuelta de la esquina. Así que, siguiendo los pasos de su abuelo y su padre, ambos jugadores del River, y de su madre y su hermana, abogadas de profesión, Juan Silva tuvo el camino sembrado para dejar también su semilla, como futbolista profesional y como abogado. Los libros de derecho le dieron las armas para luchar por sus inquietudes y, siendo todavía jugador en activo y con tres años y medio de carrera cubiertos, se encontró rodeado de colegas que le pidieron asesoramiento primero, y le unieron después a una causa mucho más ambiciosa. Fue la revolución más importante que se recuerda en la historia del fútbol en Uruguay a partir del movimiento ‘Más Unidos que Nunca’. Se paró el fútbol, se organizaron dos marchas de hasta 450 futbolistas en pleno centro de Montevideo, y se llamó la atención de la escena política, con el presidente en aquel entonces, Pepe Mújica, al frente.

Juan Silva Cerón: “Es el momento de una generación que lidere el cambio en el fútbol uruguayo”

Juan Silva, jugador del Triestina en 2007, en un partido contra la Juventus de Del Piero. Foto: Fernando González Roth.

Juan Silva recuerda ese momento como el despertar del fútbol uruguayo, al que sigue dedicándose plenamente desde su bufete de abogados. A partir del 26 de julio, formará parte del grupo de profesionales que intervendrán en el módulo presencial de Montevideo para completar el Diplomado de Derecho Deportivo Semipresencial en Uruguay ofrecido por Johan Cruyff Institute.

Los participantes en el diplomado conocerán su experiencia de su propia voz. Nosotros hemos tenido la oportunidad de conocerle un poco mejor a través de una entrevista amena y sincera, en la que nos habla de su historia, de aquello en lo que ha contribuido, por lo que sigue trabajando, y de lo que espera que las nuevas generaciones aporten al fútbol uruguayo.

Tanto lo del fútbol como lo del derecho te vienen de familia. ¿Cómo fue esa transición?

Así es. Mi madre, aunque no se dedicaba al derecho deportivo porque en Uruguay explotó hace unos 15-20 años, se dedicaba al derecho laboral y, además, fue abogada en River. Nacimos muy cerca del estadio, en la zona del Prado, el pulmón de Montevideo. Yo iba caminando al estadio, a ver los entrenamientos del primer equipo. Al mismo tiempo, mi madre se sacó su carrera de derecho con 40 años y mi padre también se licenció como notario justo cuando dejó de jugar. Así que he seguido los pasos de mi abuelo, de mi padre y de mi madre. Tuve buenos ejemplos en la familia. Ser futbolista profesional era mi gran deseo, mi pasión, y lo conseguí, pero siempre supe en mi interior que iba a terminar mis estudios y licenciarme. Prácticamente tenía toda la carrera de abogacía hecha, sólo me quedaba un año y medio, y me licencié al poco tiempo de retirarme.

¿Por qué decides retirarte?

El fútbol y yo nos fuimos soltando de la mano mutuamente, por varias razones. Por un lado, porque el entrenador dejó de contar conmigo; el fútbol en Uruguay se volvió absolutamente comercial, viró hacia la explotación de jugadores de 16, 17, 18 años, y era mucho más fácil para el club tomar la decisión de jugar con jóvenes que seguir dando espacio a jugadores con más experiencia, aunque seguía habiendo 4 ó 5 veteranos en las plantillas. Fui entendiendo que el fútbol no iba a ser eterno, estaba llegando mi fecha de vencimiento, a pesar de no tener ninguna lesión y una grandísima relación con todos los estamentos del fútbol, jugadores, entrenadores, preparadores físicos, dirigentes, managers… Mi retirada fue ordenada; sabía que dejaba de jugar y en un año y medio iba a tener mi título. Como salida laboral, me reinventé y me dediqué al asesoramiento en inversiones de futbolistas y no futbolistas, a la inversión inmobiliaria. Fue mi base laboral para después, tranquilamente, poder licenciarme y ahora dedicarme plenamente a mi carrera profesional como abogado.

Juan Silva Cerón: “Es el momento de una generación que lidere el cambio en el fútbol uruguayo”

Silva también defendió los colores del Club Atlético Peñarol.

Le debe ir bien a un futbolista saber de leyes durante su carrera deportiva…

El futbolista tiene que tener una base, aunque sólo sea para poder leer el contrato y entender hacia dónde va esa relación contractual con el club, saber que, en los contratos, la igualdad entre las partes es muy importante y que no debe haber desequilibrio. El jugador debe poder leer y tomar la mejor decisión, lo que no significa que deban ser todos licenciados. Pero sí les iría muy bien tener una formación básica en economía, en derecho deportivo, en gestión, a efecto de tener una mente más abierta para que cuando se enfrentan a determinadas situaciones que generan cierta incertidumbre, puedan defenderse con buenas herramientas.

¿Cómo compaginaste fútbol profesional y estudios?

 Sabiendo que las dos cosas debían ir de la mano y que no eran incompatibles. A pesar de que cuando jugué en Europa y en Centroamérica fue el momento de centrarme más en el fútbol y retomar un poco más tarde mis estudios, siempre fue algo muy natural para mí. Como en mi casa se vivía el derecho y el fútbol con mucha pasión, las dos cosas iban de la mano. El tiempo libre había que ocuparlo, y en mi casa se ocupaba estudiando.

«Además del fútbol, el tiempo había que ocuparlo y en mi casa se ocupaba estudiando»

A pesar de que algún problema tuviste con algún entrenador, que no tenía tan claro lo de estudiar, ¿verdad?

Sí, es cierto. Al principio y al final de mi carrera como futbolista. Cuando debutas en primera, ya llevas de ocho a diez años en categorías inferiores y ahí ya tuve algún entrenador que me decía ‘no estudies, que no sirve para nada, dedícate al fútbol que con eso te va a ir bien’. Un grave error porque puede que te vaya bien, pero tienes que seguir cultivando tu mente. Y al final de mi carrera, coincidí con un entrenador con el que tuve serias dificultades. Me descontó parte del sueldo por haber faltado a un entrenamiento a causa de un examen. Lo había comunicado a su cuerpo técnico, me autorizaron a faltar, pero cuando fui a cobrar vi que me habían restado parte del sueldo. Aunque no dejaban de ser represalias por el hecho de haber enfrentado la situación, por haber asesorado a compañeros al estar viendo cosas en el fútbol que ya no me estaban gustando. De hecho, hoy en día estoy llevando un caso de protección de juveniles y es contra el proyecto de club de la misma persona que me sancionó a mí.

«Puede que con el fútbol te vaya bien, pero tienes que seguir cultivando la mente»

¿Cómo cambiamos esa mentalidad de que los futbolistas no necesitan formarse?

En los últimos años en Uruguay ha habido un movimiento muy interesante de futbolistas, a partir del despertar de la selección nacional y de un cambio generacional muy fuerte, con jugadores más concienciados que tienen una identidad propia y quieren ser ejemplo para los que suben. Los jugadores de la selección nacional marcaron un camino a partir del año 2010 con el Mundial de Sudáfrica, y a finales de 2016 hubo un movimiento muy fuerte de futbolistas en Uruguay que empezaron a profesionalizarse desde muchos ámbitos. Los jugadores empezaron a pensar en sus derechos y en que con el fútbol no había suficiente. Muchos jugadores han logrado compaginar sus estudios con el fútbol, pensando en el día después y eso es muy bueno. El caso de Sebastián Fernández, que estudió en Johan Cruyff Institute, es uno de los ejemplos. La industria del fútbol es muy grande y se puede aportar desde muchas áreas. En Uruguay ha calado la idea de que es importante que el futbolista estudie mientras está en activo.

«En los últimos años en Uruguay ha habido un movimiento muy interesante de futbolistas, un cambio generacional muy fuerte; ha calado la idea de que es importante que el futbolista estudie mientras está en activo»
Juan Silva Cerón: “Es el momento de una generación que lidere el cambio en el fútbol uruguayo”

Tras dejar el River, Juan fichó por Deportivo Maldonado en 2003. Foto: Fernando González Roth.

Tu te erigiste en defensor de los modestos del fútbol con ‘Más Unidos que nunca’, una plataforma que representó a más de 400 jugadores para reclamar sus derechos de imagen. ¿Cómo fue ese momento y por qué decidiste implicarte en esa reivindicación?

El movimiento nació en 2004, siendo yo jugador de Deportivo Maldonado, y recuerdo que con mi compañero y amigo Fabrizio Cetraro, hablábamos mucho de cómo poder defender al más desprotegido. Fue un tema que tuve muy presente durante toda mi carrera, y a finales del 2016 un grupo de jugadores, entre los que estaban algunos de la selección nacional, compartieron la idea de asociarse con jugadores locales. Yo ya me había retirado, pero quisieron que estuviera en ese movimiento porque era lo que había defendido siempre. Empezamos a reunirnos por grupos, hasta que en un momento llegamos a ser 150 jugadores unidos en un periódico local, en la ciudad vieja. La bomba que explotó en Uruguay en 2016-17 fueron los derechos de imagen, desde qué eran, a cuánto valían y a quién le correspondían. Aunque no dejaba de ser una porción pequeña de todo lo que estaba pasando en Uruguay: la desprotección salarial, campos desmantelados, material deficiente, agua fría en los vestuarios, falta de ropa, desamparo total de jugadores jóvenes, de jugadores amateurs y jugadores sin contrato, etc.

«Con ‘Más Unidos que Nunca’ se generó un cambio; hasta 450 jugadores lideraron un movimiento social y salieron fortalecidos»

El gremio de jugadores en nuestro país, la Mutual de futbolistas, empezó a tener una postura obtusa, a ponerse de parte de la empresa que manejaba los derechos de televisión en Uruguay, y un grupo que acabó siendo de 450 jugadores lideró un movimiento social, se organizaron y forzamos al presidente de la Mutual a dimitir. Hubo dos marchas de 450 jugadores a la puerta del gremio e incluso se paró el fútbol y el conflicto llegó a la escena política. El presidente del Uruguay, Pepe Mújica, se reunió con nosotros, algo increíble pero muy en línea al interés que ha tenido siempre por los temas sociales. Ahí se generó un cambio en el gremio y en la mentalidad. Yo defendí como abogado a muchos colegas en denuncias penales y situaciones muy desagradables. Pero el futbolista salió fortalecido de esa situación y yo, muy agradecido de poder formar parte de ese movimiento al que se unieron figuras como Santiago López, referente del Club Villa Española; Agustín Lucas, escritor y jugador; Diego Scotti, ex jugador y actual presidente de la Mutual; Matías Pérez, actual ejecutivo de la AUF; y jugadores de la selección como Diego Lugano, Luis Suárez o Diego Godín.

¿Cómo son ahora tus días, en que estás trabajando y cuáles son los casos más recurrentes en tu bufete de abogados?

Ahora estamos muy enfocados en el Diplomado de Derecho Deportivo de Johan Cruyff Institute; es una oportunidad muy interesante al ser el primer diplomado de derecho deportivo que se hace. En Uruguay hay solamente un curso en una Universidad que prácticamente todos los abogados ya hemos hecho. Yo veía la necesidad de que aparezca sabia nueva, ideas nuevas. Es el momento de una generación, así que quiero que salga bien el diplomado, que haya una buena convocatoria y que se pueda repetir. En el bufete, los casos que tenemos son una mezcla de futbolistas juveniles que firman sus primeros contratos de representación, y de asesoramiento a futbolistas profesionales. El abanico del derecho deportivo es muy amplio, desde trabajar con un jugador que pueda tener una dificultad social a un futbolista que esté para firmar un contrato millonario. A mí me apasionan ambas realidades.

«El abanico del derecho deportivo es muy amplio, desde trabajar con un jugador que pueda tener una dificultad social a un futbolista que esté para firmar un contrato millonario. A mí me apasionan ambas realidades»

Uruguay dispone de Ley del Deporte desde 2019. ¿Crees que es imprescindible para lograr la profesionalización de la industria en el país?

Es clave. En Uruguay hubo una intervención de la FIFA y a través del nuevo estatuto AUF hubo que corregir muchísimas cosas. El derecho deportivo se nutre de varias ramas del derecho: el administrativo, el penal, el comercial, el laboral… En definitiva, todo ello a través de leyes aplicadas al deporte. Cuanto más claras son las normas y más transparente sea el proceso de redacción de esas normas, mucho mejor para todos.

¿Qué te parece la nueva reglamentación de la FIFA para agentes y representantes de jugadores?

Bien, porque la realidad es que es necesario un marco regulatorio claro y transparente en relación a los agentes. Hoy por hoy, la figura de intermediario deportivo es lógica, pero hay que saber con nombres y apellidos quién es quién.

Comentabas que, en tus últimos años de jugador, el fútbol se volvió muy comercial. ¿Cómo es ahora?

Creo que ahora estamos viviendo una crisis de identidad de los clubs. Estoy trabajando en la gestión de una divisional del Villa Española, es un club social, una asociación civil sin fines de lucro, por oposición a lo que son las SAD. Los clubs hoy viven una crisis de identidad en Uruguay, nacen clubs sin hinchas, y Uruguay necesita de la gente para seguir alimentando lo que es el fútbol uruguayo histórico, de garra, sin perder de vista la gestión y la organización. Por un lado, están las SAD, y por otro, están las asociaciones civiles que muchos creen que tienen fecha de caducidad. Pero al mismo tiempo, hay ejemplos en el mundo donde las SAD ya no funcionan, en Alemania o Noruega, por ejemplo. Uruguay está transitando ese camino, aunque más lentamente. El fútbol uruguayo puede ser milagroso, pero al mismo tiempo organizado. Hay miles de niños en la calle jugando ahora mismo que necesitarán una buena organización. Y para ello, se precisa estudiar, pensar, estructurar y planificar. Para todo eso nos puede ayudar mucho este derecho deportivo.

DIPLOMADO EN

Derecho Deportivo Semipresencial en Uruguay

El principal objetivo del Diplomado en Derecho Deportivo, estructurado en cinco semanas de formación online y ocho días de clases presenciales en Montevideo, es dar a los participantes un conocimiento del derecho deportivo internacional y nacional uruguayo, y descubrir los principales elementos, conflictos y soluciones a los que se enfrentan a diario los profesionales de la gestión de la industria del fútbol y del deporte, en general.

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