Restar presión a la presión es posible

Restar presión a la presión es posible - Johan Cruyff Institute

Las claves para aprender a controlar la presión y llevarla a nuestro terreno, según Henk Verschuur, manager de Johan Cruyff Institute Ámsterdam y profesor del Máster en Coaching

Llámenle guerra psicológica. O llámenle presión. Llámenle traspasar la responsabilidad. O llámenle evadir la presión. En el momento de afrontar un examen, la presión está ahí. Antes de una competición, de un partido, la presión, está ahí. Y no nos engañemos, todos la sentimos en algún momento; la propia, por querer hacer las cosas bien, y la que nos ponen los demás, a la espera del resultado. Pero, ¿qué es en realidad la presión? ¿Hay modo de combatirla? ¿Se puede aprender a asumirla y lidiar con ella para que no sea un factor determinante que penalice nuestro rendimiento?

Henk Verschuur, manager de Johan Cruyff Institute Ámsterdam y profesor del Máster en Coaching, dio, en un webinar de Female Coaching Network, algunas claves sobre cómo aprender a rendir bajo presión. Henk compartió con un amplio grupo de entrenadores, técnicas para saber trabajar ellos su propia presión y ayudar a sus deportistas a enfrentarse a ella. Aquí os ofrecemos un amplio resumen de lo que dio de sí una sesión de más de una hora de puro coaching.

El experto

Henk Verschuur - Johan Cruyff InstituteHENK VERSCHUUR

Henk es manager de Johan Cruyff Institute Ámsterdam y profesor del Máster en Gestión Deportiva y del Máster en Coaching. Presidente de la IWUF (International Wushu Federation), la Federación de Artes Marciales más grande del mundo, miembro de la organización del Comité Olímpico Holandés NOC*NSF. Ha desempañado también funciones clave en federaciones deportivas (inter) nacionales y participado en negociaciones entre ministerios de deporte y organismos deportivos de sanción internacionales.

 

 

Los consejos

Antes de ayudar a tus jugadores, ayúdate a ti mismo

Muy a menudo, tendemos a pasar por alto la posición de los entrenadores y a buscar sólo instrumentos para ayudar a nuestros deportistas. Nosotros no vamos a empezar por ahí. Vamos a empezar pensando en lo que sentimos cuando estamos bajo presión. Imagínate que eres un entrenador que ha perdido varios partidos. Y el próximo partido es una eliminatoria, te clasificas o te vas, y tu directiva te ha dicho que como pierdas un partido más, te echan. ¿Cómo actúas tu frente a un grupo de jugadores a los que tienes que entrenar? ¿Vas a trasladar tu tensión o mantendrás la calma?

La raíz de la presión

Lo primero que te produce presión es lo desconocido. Aquello que no conoces, lo asocias con algo negativo. ¿Te ha pasado alguna vez viajar a un país por primera vez y llevarte de todo en la maleta por haber pensado que ibas a un territorio desconocido, mientras que la siguiente vez que vas al mismo país sólo te llevas contigo unas bermudas y unas chanclas? Eso es lo que llamamos hacer una estimación de lo desconocido como desproporcionada y negativa. Y eso es, de hecho, lo mismo que pasa con tus deportistas.

¿Cómo enfrentarse a lo desconocido?

La primera pregunta que debemos hacernos es: ¿Qué depende de nosotros y qué no? Muy a menudo, pensamos que no hay mucho que dependa de nosotros y no nos vemos capaces, por lo que nos paralizamos y no podemos hacer lo que necesitamos hacer. Nos fijamos mucho en los deportistas, pero ¿cuántas veces nos miramos a nosotros mismos como entrenadores?

La valoración del entorno

Otra pregunta esencial a hacernos antes de pasar a hablar sobre rendir bajo presión: ¿hay realmente una gran diferencia entre jugar un partido de final de Mundial y uno regional, o hay muchas similitudes? ¿No se trata de un campo y un rival? ¿O hay mucho más? ¿Dónde está la diferencia? Como entrenador, ¿rindes igual en todas las circunstancias? ¿Estás preparado para rendir bajo presión? ¿Lo has comprobado alguna vez? ¿Lo has trabajado? ¿Eres consciente de cómo actúas? Cuantificar lo desconocido es una de las cosas que hace que la presión aumente. Podéis darle muchas vueltas, pero al fin y al cabo, todos somos humanos y, como entrenadores, nos pasa. Por eso, en Johan Cruyff Institute nos centramos primero en los entrenadores, y después en los deportistas.

El ‘pastel por capas’

Imagínate que estás haciendo las compras de Navidad en un centro con mucha gente y alguien, sin mirar, choca contigo. Ahora compáralo con que estás en una playa paradisíaca donde estás pasando unas agradables vacaciones y alguien choca contigo. ¿Cuál es la diferencia? La diferencia es lo que llamamos el ‘pastel por capas’. Lo que te ha pasado ese día o en ese período hace que una misma situación te afecte más o menos. A los entrenadores, les pasa lo mismo. Como entrenadores, nos centramos siempre en nuestros deportistas. Pero, ¿podemos mostrar confianza y lanzar mensajes de motivación si no nos sentimos seguros ni sabemos cómo manejar nuestras propias emociones?

Dominar la situación VS La situación te domina

Calificar lo desconocido te permite ver la realidad, lo que necesitas preparar y hasta qué punto debes estar en tensión. ¿Tienes control de la situación o sientes que el entorno te domina y eres simplemente un objeto? Haciéndote simplemente esta pregunta ya sabes lo que está en tus manos. Y eso te ayudará a poner límites; a saber si debes poner un poco de atención, mucha atención o atención profesional.

Fijar la atención más allá del entrenador

¿Has visto partidos en los que el entrenador muestra mucha pasión dando instrucciones? ¿Te has fijado en el comportamiento del banquillo? ¿Qué hace tu segundo entrenador, tu fisioterapeuta, cómo reacciona el médico o el team manager? ¿Te has fijado alguna vez? Pues te aconsejo que lo hagas. El lenguaje verbal y no verbal de tu staff afectará también en el rendimiento de tus deportistas. Durante los partidos, observa no sólo al entrenador, sino a la gente que está en el banquillo; tanto a tu staff, como a los jugadores reserva. Porque, muy a menudo, el entrenador puede hacerlo muy bien, pero la gente a su alrededor muestra un comportamiento distinto. Los que fuisteis deportistas, ¿recordáis lo desmotivador que era ver a vuestro entrenador estresado o al resto del staff? Cuanto más te fijes en ello y más entiendas que debes tener consciencia de este proceso, mejor será tu staff y mejor la ayuda que puedas ofrecer a tus deportistas.

Trabajar tu propio equilibrio

Un entrenador enfadado no puede entrenar a alguien que necesita estar calmado; un entrenador que tiene miedo de ser despedido, que tiene dudas sobre su capacidad o que duda del equipo, no puede transmitir confianza. Esto es obvio; puedes intentar esconder esos sentimientos, pero la gente acabará dándose cuenta. Así que lo primero que debes hacer es trabajar tu propio equilibrio. No existen trucos ni herramientas para ello. Se trata de pensar de forma inteligente y tener algunas ideas esenciales y cómo usar esos principios para ponerte, primero tu en equilibrio bajo presión, y luego aplicar lo mismo a tus deportistas. Si realmente entiendes este concepto, puedes llegar a ser mejor entrenador.

Eliminar el control para tener el control

Asegúrate de no tener ningún control para controlar la situación, porque el rendimiento bajo presión se basa en no sentir el control. Fija tus metas. ¿Cómo quieres actuar? ¿A dónde quieres llegar? Crea situaciones que sean tangibles para ti. Convéncete de que si se producen situaciones que pueden alterar el plan inicial que has preparado (tales como que el autobús llegua tarde, la logística no funciona, tus jugadores no tienen su mejor día, etc), no deja de ser información. Convéncete de que vas a digerir esa información y que tienes la capacidad para reaccionar y responder apropiadamente. Fija tu objetivo de cómo comportarte bajo presión y asegúrate de mantener la calma. Cometerás errores; sentirás que te has fijado unos objetivos que no puedes alcanzar al instante. Pero las cosas a las que prestas atención, mejoran. Así que, si prestas atención al hecho de que tienes que fijarte objetivos, te puedo asegurar que eso te ayudará a alcanzarlos.

Regular la tensión

Regular la tensión es un principio muy simple y se trata de saber qué es lo que hace aumentar tu tensión. Así que la palabra clave aquí es: conciencia. En cuanto te des cuenta de la tensión, ésta disminuirá. La regulación de la tensión empieza simplemente por el hecho de prestar atención a la tensión. Puedes regularla combinando dos cosas: fijar tus objetivos y visualizarlos. Imagínate una situación o un momento que ya hayas vivido como entrenador. Ahora piensa que no hay tensión, que no has perdido los estribos, que estás tranquilo, que supervisas la situación y entiendes lo que tu deportista necesita. Porque en el momento en que esa situación se produzca bajo presión, ya no vas a tener ningún control. Si ya lo has visualizado, sabrás cómo preparar a tu deportista e, incluso, entrenarle como lo hacéis siempre aunque en ese momento se esté jugando un título. ¿Realmente difiere mucho esa situación de un entrenamiento normal? Establece tu objetivo, entiende que debes regular la tensión siendo consciente de ella y luego visualiza cómo debes reaccionar ante cierta situación. Haz que sea tangible para ti. Y una cosa más: piensa que te mereces estar ahí, nadie más. Y lo mismo sirve para tu deportista: habéis trabajado mucho, habéis encontrado vuestro camino, ese es vuestro destino y tenéis la oportunidad de mostrar vuestro talento, es un privilegio y un placer.

Controlar la mente

Es la suma de todo lo anterior. Fijar objetivos, regular la tensión, ser consciente de esa tensión, entrenar la visualización y ver cuál va a ser tu reacción, es controlar la mente. Cuanto más lo hagas, más lo dominarás, y acabará siendo un proceso natural. Vamos a poner un ejemplo. Si conduces por primera vez y alguien se te cruza cuando vas a 120km/h, lo más probable es que hiperventiles y reduzcas la velocidad a 60km/h porque es tu primera experiencia. Pero si es la décima vez que te pasa, simplemente lo verás, lo tomarás como información, no te asustarás y seguirás tu camino. Pues es lo mismo. Las interferencias en tu camino son sólo información.

Tomar decisiones bajo presión y pensar demasiado en los riesgos

¿Qué es lo peor que podría pasar? Te invito a que lo pienses. Y que lo hagas desde el principio, porque cuando estés frente a una final olímpica donde te juegas el oro o la plata, ya no te harás esa pregunta. Vamos a minimizar desde el inicio, cuando empieces a prepararte y a trabajar realmente en los principios: entrenamiento, atención y consciencia. Pensar en los riesgos que conlleva tomar una decisión bajo presión, no es algo que debieras empezar a hacer cuando estés en una final. Si quieres hallar soluciones, debes tener una mente abierta, porque una mente abierta trabaja mejor. En cuanto empiezas a pensar en los riesgos, la mente se cierra, se queda en un conocimiento básico y limita tu capacidad creativa. Así que, lo primero que yo haría sería minimizar y pensar: ¿qué es lo peor que puede pasar? Puedo perder el partido, pero si aprendo, abro mi mente y libero un poco de tensión, quizás encuentre una solución que, puede que no funcione de inmediato para este partido, pero seguro que me dará seguridad la próxima vez, porque estaré más abierto a ello. Es sólo cuestión de preguntarte si ha calculado todos los factores para tomar una decisión real y verdadera. Y no pensar que sientes el estrés de tener que tomar una decisión, sino que tienes el privilegio y el poder de hacerlo. Has llegado hasta aquí y puedes hacerlo. Y, por supuesto, puedes cometer errores. El perfeccionismo no es un principio humano, recuérdalo. Se te permite cometer errores, pero si ves tus errores como información, te ayudará a recuperarte, a tomarte un respiro, a replatear situaciones, y eso te ayudará a seguir adelante.

MÁSTER EN

Coaching

El Máster en Coaching nace de la visión de Johan Cruyff: el coaching va más allá de la utilización de conocimientos tácticos y técnicos aplicados al deporte. El coaching profesional se basa en conocerse uno mismo y saberse gestionar, y después conocer y gestionar a los jugadores, al personal, al equipo y al entorno. Los antecedentes personales de cada participante son la base para un mayor desarrollo y una mejor comprensión de uno mismo como entrenador y/o gestor. El principio de este Máster en Coaching es que después apliques todo este conocimiento en el asesoramiento de los demás. Un coach personal le guiará en el proceso de realización de los objetivos personales para convertirse en un mejor entrenador, director y/o persona.

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