
El experimentado jugador del Club Joventut Badalona, que participó del Programa de Desarrollo Profesional de Johan Cruyff Institute y acb, apuesta a seguir formándose y combinar deporte con estudios.
A los 39 años, Ante Tomic es uno de los jugadores históricos de la Liga Endesa (ACB). Su paso por el Real Madrid, el FC Barcelona, y su actualidad en el Club Joventut Badalona demuestran una constancia no demasiado habitual en el circuito deportivo.
En paralelo a su carrera deportiva, Ante mantiene sus inquietudes académicas. El jugador croata completó el programa de desarrollo profesional para jugadores y exjugadores, una iniciativa conjunta entre la ACB y Johan Cruyff Institute, diseñada para ayudar a los deportistas a prepararse para su carrera más allá del deporte. Luego de esa experiencia, decidió dar un paso más, y actualmente realiza el Posgrado en Gestión Deportiva.
En esta entrevista, Ante reflexiona sobre su carrera deportiva, que lleva más de dos décadas, y sobre la importancia que le da a la educación en su vida fuera de la pista.
¿Qué aprendizajes personales y profesionales te ha dejado tu paso por distintos clubes a lo largo de tu carrera?
He tenido una carrera larga, que todavía no ha terminado. Pero, como mucha gente dice, cada día aprendes algo nuevo, y no te dejas de sorprender. Diferentes clubes, diferentes épocas de mi vida, pero también diferentes épocas de deporte, de competiciones también. En cada una de ellas, tuve diferentes compañeros, y me llevé diferentes aprendizajes. Por ejemplo, cómo funcionar en un grupo diverso o con gente joven como ahora en el Badalona, o durante mi paso por el Real Madrid, con un grupo de gente con mucha experiencia, muy profesional.
«En todos los casos pude aprender algo. No solo de baloncesto, no solo profesionalmente sino también cosas de la vida, cosas que puedes aplicar en tu vida personal. La educación es súper importante, no solo para los deportistas, sino para todo el mundo.»
A lo largo de los 17 años que hace que vivo en España, tras mi paso por los tres clubes en los que jugué, sigo aprendiendo de los chicos que juegan conmigo, pero también de staff técnico, de médicos, de todos.
¿Cómo ha evolucionado tu rol dentro del equipo con el paso de los años?
En mis principios como deportista, cuando tenía 18 o 19 años, jugaba con gente de mucha experiencia, de 35 años o más. Ahora lo puedo decir: no les hacía mucho caso. Quiero pensar que los jóvenes ahora me hacen más caso a mí del que yo le hacía a los veteranos en mi época. Son diferentes épocas, diferentes tiempos. Lo noto sobre todo con las nuevas tecnologías. O al tener hijos, que es algo que te cambia la vida por completo.
Sin embargo, cada persona, cada jugador es un mundo diferente. Puedes tener una relación buena con algún jugador joven, y con otro quizás no tanto, por temas de tener otros intereses. Pero para el grupo es importante que todos tengan el mismo objetivo. La clave es trabajar juntos y trabajar bien, y eso genera que haya buenas relaciones entre los jugadores.
¿Cuál ha sido el momento más desafiante de tu carrera deportiva?
Bueno, para mí el reto principal siempre ha sido rendir siempre al máximo posible. Yo considero que tuve, estoy teniendo una carrera larga por varios motivos: por mantener una estabilidad fuera de pista, y una disciplina dentro de pista.
Retos y desafíos tuve mucho a lo largo de mi carrera.
«Podría hablar de trofeos de equipo, pero también de trofeos individuales. Pero creo que mi mayor objetivo ha sido siempre ser buen compañero, ayudar al resto de mi equipo y los entrenadores, para que el equipo sea exitoso.»

Con una carrera que abarca más de dos décadas, Ante Tomic sigue siendo uno de los jugadores más experimentados del baloncesto europeo. Foto: Aitor Arrizabalaga (ACB).
¿Qué te motivó a formarte en Johan Cruyff Institute?
Llegué a esa decisión hablando con mis compañeros. Que no se habla solo de Instagram, TikTok y de redes. Que también se habla de cosas importantes, diría yo. En este caso, educación.
«En colaboración con ACB, Johan Cruyff Institute abrió la puerta a los deportistas para educarse. Y empecé ahí.»
Empecé con un curso de finanzas y marketing. Pero claro, siempre hay módulos que te gustan más y otros que no te interesan tanto. Pero quise probar, por curiosidad.
Y por eso empecé con el curso. Y luego sigo con la educación porque es algo que me gusta. Me gusta aprender, creo que la formación es algo que me puede ayudar más allá del básquet.
¿De qué manera ha influido tu formación académica en tu manera de entender el deporte?
Puedo darte un ejemplo de cómo me cambió la perspectiva dentro de la pista, hablando de gestión de estrategia.
Es uno de los módulos que tenemos en el posgrado, y se puede aplicar fácilmente en un equipo de deporte. Porque tienes un equipo y tienes que identificar los objetivos. ¿Cómo llegas a saberlo? Tienes que hacer un análisis, un diagnóstico, y luego hacer el plan, definir cómo vas a ejecutar todo lo que tienes planeado.
Por supuesto, la ejecución no depende solo de ti, es un equipo completo. Pero disfruto mucho de incorporar conocimientos que pueden ser aplicadas al deporte, a un equipo deportivo.
¿Qué consejo le darías a un joven deportista que quiere competir al máximo nivel sin descuidar su formación académica?
Siempre digo lo mismo: es importante tener prioridades en la vida. Igual ahora mismo, yo con 40 años, tengo unas prioridades diferentes que un chico de 22. Y para un chico de 22 es perfectamente normal, si quiere perseguir una carrera en deporte, no pensar tanto en educación, y concentrarse en rendir en la pista.
Todos los jugadores jóvenes, hoy tienen mucha influencia, muchos inputs. Y es muy importante para ellos la información que reciben. Hay muchos consejos ahí.
«A un jugador joven, yo le aconsejaría identificar su camino, y luego perseguirlo. Por supuesto, puede salir bien o mal, pero es importante encontrar un camino propio, con unos desafíos y unos objetivos que cada uno persigue.»
Si, por ejemplo, quiere dedicarse 100% al baloncesto y no tiene otros intereses, adelante. Yo creo que la educación y la formación es algo importante, necesario.
En mi caso, yo tengo muchas cosas fuera del baloncesto que me interesan y me apasionan. Pero no tenía una formación buena, era algo que me faltaba. Entonces creo que si tienes esa inquietud y ese deseo por aprender, es importante que inviertas en ello.
¿Qué métodos utilizas para combinar el deporte, el entrenamiento con los estudios?
Creo que es importante establecer una rutina, y unas prioridades. En mi caso, con mi mujer y dos niñas que van al colegio, tenemos un estilo de vida muy planificado, con nuestras rutinas, calendario.
Para organizarme mejor, antes de empezar la semana defino en qué voy a ocupar mi tiempo. Por ejemplo, me reservo dos horas para estudiar. Si no hiciera eso, en mi caso sería imposible encontrar tiempo para educarme. Porque la vida simplemente no te alcanza si no te organizas y planeas cómo y cuando debes estudiar.
¿Cómo proyectas tu vida después del deporte?
Tengo muchos planes, pero ahora mismo estoy centrado en el básquet. Si bien le dedico tiempo, la educación, tengo que decir, no es mi prioridad ahora mismo.
» Me estoy dedicando seriamente al estudio, pero mi prioridad sigue siendo mi familia y el básquet. Porque esto es mi vida ahora.»
Esta educación, pues tengo el tiempo suficiente para dedicarme a esto y lo estoy haciendo, me va bien. Pero conozco mis prioridades y, bueno, tengo mi rutina para juntar todo esto en mi vida.
Crédito de la foto principal: David Grau (acb).




